Érase una vez un niño que vivía en el fondo de un lago oscuro y vacío.
Él siempre se levantaba muy pronto y se iba a jugar sólo porque nunca había tenido amigos y no sabía asociarse con los demás.
Su familia lo abandonó cuando era pequeño y desde entonces está solo.
Un día se levantó y se fue a jugar como siempre pero allí había niños jugando y se puso muy nervioso y se fue a una roca solo y triste pero los niños decidieron seguirle y hacerle una fiesta porque sabían que no tenía amigos y vivía solo.
Desde ese momento empezó a asociarse con todo el mundo.
Desde ahí él se levantaba y se iba a jugar pero ahora jugaba con todo el mundo.