Aunque solo tuviera un solo ojo. Los padres de Susi tuvieron que llamar a científicos, médicos y enfermeros. Pero hicieran lo que hicieran no podían curar a Susi.
En casa un día se presentó un hombre viejo, con el pelo y la barba blanca como una pared. Dijo que no se gastaran el dinero en saber que le pasaba a la niña, porque era especial y mágica. Los padres decidieron ignorarlo, el sueño de Susi era ser DJ.
Sus padres le dijeron que ella nunca iba a ser DJ porque nadie aceptaría a una niña de un solo ojo para que sea DJ. Ella tenía un tío que también era extraño, pero no era por lo de el ojo era porque a el le encantaba los refranes, poemas, libros y cuentos. El solo hablaba a través de los refranes y cada vez que lo veía le decía: No por mucho madrugar amanece más temprano, ni todos los árboles dan el mismo fruto.
Susi nunca le entendía, un día Susi se fue a dar un paseo con su tío. El tío le propuso que se colara en alguna fiesta para poder pinchar por una vez en la vida, la niña sonrió y le dio un abrazó a su tío bien fuerte.
A la noche del día siguiente la niña se entró en una discoteca de adolescentes, el tío encerró al otro DJ en los vestuarios. Susi salió al escenario, todos se sorprendieron al ver que era ella.
Ella corrió y toco una canción, la forma de la que tocaba era increíble. Todos empezaron a aplaudirles como locos, la niña por fin ya no se sentía diferente y había encontrado su vocación.
FIN
Autora: Águeda Hinojosa Luján 5º A
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